LIBUCE

Con el amanecer del siglo XXI descubrí un nuevo universo: el color, en agua, derramado en luz sobre todas las formas. Me enamoré de la acuarela. La cobijo bajo la piel y la plasmo en obras. Un tributo sencillo y humilde a la belleza que nos rodea. Aprendo a cada instante sobre estilos y modos de fluir de la luz. Aprendo para abrir caminos y enseñar. Pinto, y en consecuencia respiro. Siento la vida fluir, absorbiendo el derramarse de la luz sobre el color y la forma. Juego con agua, color, pincel y papel , y me lleno de asombro, descubro experiencias, aprendo.  Y entonces, comparto con los aprendices, este renacer constante a la belleza que nos rodea. Ese compartir vuelve a nutrirme. Así nacen mis obras.  

OBRAS